Escucha, Señor, y respóndeme;
salva a tu fiel que confía en ti. Piedad de mí, Dios mío, pues sin cesar te
invoco.
Inclina, Dómine aurem
team ad me, et exaudi me. Salvum fac servum
tuum, Deus meus, sperantem in te.
Miserére mihi, Dómine, quoniam ad te clamavi tota die
Oremos:
Dios nuestro, tú que puedes darnos un mismo querer y un mismo sentir,
concédenos a todos amar lo que nos mandas y anhelar lo que nos prometes, para
que, en medio de las preocupaciones de esta vida, pueda encontrar nuestro
corazón la felicidad verdadera.
Por nuestro Señor Jesucristo...
Amén.
Celebrante:
Hermanos y hermanas: pidamos al Señor que venga en nuestro auxilio, y por el
honor de su nombre escuche nuestra oración:
Respondemos a cada petición: Te rogamos, Señor, óyenos.
Para que el Señor, en su infinita
bondad, se acuerde del santo Padre, el Papa Juan Pablo y de todos los demás
obispos que anuncian la palabra de Dios; para que bendiga a los sacerdotes y
diáconos y, en su gran misericordia, se acuerde de todos los fieles que aman a
Jesucristo, roguemos al Señor.
Te rogamos, Señor, óyenos.
Para que Dios conceda a los que
trabajan la tierra lluvias oportunas y buenas cosechas, dé sabiduría a los
investigadores, acierto a los que enseñan, docilidad y constancia a los que
estudian y otorgue a todos cuanto necesitan en cada momento, roguemos al Señor.
Te rogamos, Señor, óyenos.
Para que el Señor infunda en el
corazón de los pecadores un vivo y sincero arrepentimiento de sus culpas, les
conceda el perdón de sus pecados y les dé fuerza para no recaer en el mal, a
fin de que donde creció el pecado, más desbordante sea la misericordia divina,
roguemos al Señor.
Te rogamos, Señor, óyenos.
Para que el Señor conceda sus dones
a nuestros familiares, amigos, bienhechores y a todos aquellos a quienes
recordamos; para que, a cambio de las riquezas que nos han dado, obtengan las
riquezas inmortales; y, en lugar de los bienes temporales, alcancen los bienes
eternos, roguemos al Señor.
Te rogamos, Señor, óyenos.
Celebrante:
Señor, Padre santo, fuente de toda sabiduría, que mostraste al apóstol Pedro la
soberanía de tu Hijo, escucha la oraciones de tu pueblo y haz que nuestra fe
encuentre siempre su más sólido fundamento en las enseñanzas del sucesor de
Pedro; y que todos los pueblos, iluminados por la luz de tu Espíritu,
reconozcan en Jesús de Nazaret al Cristo vivo y glorioso
y lleguen a ser piedras vivas de tu Iglesia.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.
Dios nuestro, que por medio de un
sacrificio único, el de Cristo en la Cruz, nos has adoptado como hijos tuyos,
concede siempre a tu Iglesia el don de la unidad y de
Por Jesucristo
Amén.
La tierra está llena, Señor,
de dones tuyos, de ti proviene el pan y el vino que alegra el corazón humano.
De fructu operum tuorum, Dómine, satiabitur terra, ut edúcas panem
de terra, et vinum laetificet cor hominis
O bien:
Qui manducat meam
carnem et bibit meum sanguinem, habet vitam aeternam,
dicit Dóminus; et ego resuscitabo eum in novísimo die.
Oremos:
Completa, Señor, en nosotros la obra redentora de tu amor, y danos la fortaleza
y generosidad necesarias para que podamos cumplir en todo tu santa voluntad.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén
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